Comencé a correr como si corriendo sin parar se fuese a gastar el dolor que llevaba por dentro, como sin con cada paso dejara atrás un poco de ese peso que no me dejaba respirar.
El cielo estaba cubierto de nubes y el frío golpeaba mis manos
haciéndolas sangrar; los árboles no tenían hojas y el césped gastado en la tierra ,el invierno hacia peor mi tristeza.
No se a donde ir, solo sabia que no podía detenerme, en el momento que lo hiciera recuperaría la conciencia de mi dolor.
Que confusión que choto es tener un problema y no saber donde buscar la solución, donde encontrar respuestas.
Miro al cielo esperando ver una señal, pero no la veo y me siento con mas ganas de correr como si en algún momento del camino los fueras a encontrar.
Me siento cansado ,quiero largar algo i nunca puedo.
Quisiera encontrar algo que me haga perder la conciencia, que me aisle de la realidad.
Si por un golpe de suerte olvidara todo .
Corriendo y corriendo paso por el lado de algunas personas que sonríen, cual será la razón?, quizás ellos en algún momento también tuvieron problemas.
Me avergüenza reconocer que he pensado en soluciones drásticas, mi mente de la cual me sentía orgullosa ahora esta nublada, se que en alguna parte esta la respuesta pero no la encuentro.
Necesito continuar hasta que en algún momento me de cuenta de que he olvidado porque comencé a correr.
Me siento abandonado, todos lucen indiferentes al dolor ajeno... pero ellos no saben que sufro. En algún momento alguien se dará cuenta ?
Pero me doy cuenta, la solución no esta en ellos, esta en mi, tengo que encontrarla...
Me pregunto: que pensaré en el futuro cuando recuerde esto?
Lo inevitable llega, debo detenerme y al hacerlo me doy cuenta que el dolor sigue ahí y ahora tengo que emprender el camino de regreso, cansado y aun dolido, pero, finalmente no tengo que hacerlo, me he imaginado todo y al volver a la realidad...
Me doy cuenta que el sol ha salido.