.Aveces pienso que si el camino surge desde uno mismo, también va hacia uno mismo, con lo cual, la duda no debiera existir salvo en la mente, siempre llena de multitud de opciones, reglas perentorias, sensaciones de ansiedad dictadas desde los pensamientos más profundos, pero, eso sí, pensamientos al fin y al cabo.
Vivimos deprisa, necesitamos respuestas porque generamos muchas preguntas.
Vivimos del pasado aunque desde el presente; necesitamos conocer el futuro para decidir el presente. Vivimos desde la inseguridad porque nos falta aplomo. La sensatez, confianza y serenidad no se consiguen nunca del todo, pero desde las pequeñas cosas que vivimos podemos buscar en nosotros estas cualidades ingénitas y reales, las cuales nos acompañan siempre desde el mismo sentido, porque parten de lo más propio, que quizás no son pensamientos o emociones, sino el silencio de esa voz que llaman la conciencia, y que puede escucharse cuando prestamos atención, pero una práctica que no debe ser sólo como cuando truena.
Es bueno, positivo y relevante aceptarse siempre a uno mismo. Sin fustigarse con culpas de algo que es pasado, pero además, con la convicción de que podemos cambiar, dejar de ser víctimas del propio encierro que producen las carencias o las situaciones que vivimos como ''encerronas'' o apretadas no se xD alguien dijo que buscamos los problemas porque necesitamos de sus dones, y quizás ahí anida el impulso que nos hace sonreír un día nublado; un impulso que sabe lo temporal que son las nubes y la infinita posibilidad de cambiar nuestro talante, simplemente creyendo que podemos hacerlo... es más: debemos.
La duda es la respuesta del temor a equivocarnos, con lo cual, no es duda sino miedo.
Parece que cuanto más mayores, más temor... ¿porque pensamos más?
i el caparazón del ser humano es la mente. Llevar lo necesario sería ideal y, además, por el tiempo descubrimos que no somos lo que pensamos, sino lo que hacemos y que nos podemos seguir haciendo siempre, porque lo que somos va más allá de lo que nos dictan los sentidos.
Archivo del blog
miércoles, 22 de julio de 2009
.Aveces pienso que si el camino surge desde uno mismo, también va hacia uno mismo, con lo cual, la duda no debiera existir salvo en la mente, siempre llena de multitud de opciones, reglas perentorias, sensaciones de ansiedad dictadas desde los pensamientos más profundos, pero, eso sí, pensamientos al fin y al cabo.
Vivimos deprisa, necesitamos respuestas porque generamos muchas preguntas.
Vivimos del pasado aunque desde el presente; necesitamos conocer el futuro para decidir el presente. Vivimos desde la inseguridad porque nos falta aplomo. La sensatez, confianza y serenidad no se consiguen nunca del todo, pero desde las pequeñas cosas que vivimos podemos buscar en nosotros estas cualidades ingénitas y reales, las cuales nos acompañan siempre desde el mismo sentido, porque parten de lo más propio, que quizás no son pensamientos o emociones, sino el silencio de esa voz que llaman la conciencia, y que puede escucharse cuando prestamos atención, pero una práctica que no debe ser sólo como cuando truena.
Es bueno, positivo y relevante aceptarse siempre a uno mismo. Sin fustigarse con culpas de algo que es pasado, pero además, con la convicción de que podemos cambiar, dejar de ser víctimas del propio encierro que producen las carencias o las situaciones que vivimos como ''encerronas'' o apretadas no se xD alguien dijo que buscamos los problemas porque necesitamos de sus dones, y quizás ahí anida el impulso que nos hace sonreír un día nublado; un impulso que sabe lo temporal que son las nubes y la infinita posibilidad de cambiar nuestro talante, simplemente creyendo que podemos hacerlo... es más: debemos.
La duda es la respuesta del temor a equivocarnos, con lo cual, no es duda sino miedo.
Parece que cuanto más mayores, más temor... ¿porque pensamos más?
i el caparazón del ser humano es la mente. Llevar lo necesario sería ideal y, además, por el tiempo descubrimos que no somos lo que pensamos, sino lo que hacemos y que nos podemos seguir haciendo siempre, porque lo que somos va más allá de lo que nos dictan los sentidos.
