El pensamiento me abruma por esperar que llegue tu llamado, tu mensaje, tu señal. Escucho las melodías nostálgicas de algun que otro tema triste y comienzo a sumergirme en fotografías que tengo guardadas en la memoria, me acuerdo de esos sillones que alguna vez nos supieron abrazar y que hoy escuchan el silencio de la soledad. Miro hacia arriba, veo el cielo y tengo la esperanza que en el mismo momento tu mirada este clavada en el mismo lugar y poder estar comunicados a la distancia. Busco en mi memoria los sonidos guardados de tus palabras y parece que llego a escucharte, pero sé que es mi ansioso corazón que no para de inquietarme. Sé que tu mirada estará perdida en algun lugar y mi persona esta fuera de tus pensamientos.
